Menu
RSS

Opinión - Colombia, como el cuento de la pobre viejecita... Featured

  • Written by 

 

Coins 15Hace varios años la crónica roja de la capital, retrataba un hecho que se conserva aún fresco en mi memoria, se trató para entonces de la muerte de un habitante de calle, que murió por inanición, y aunque este hecho parezca a simple vista normal, se descubrió posteriormente que esta persona tenía guardado en su cambuche un colchón repleto de dinero, y para la época no era una cantidad menor, sino que representaba una riqueza que le hubiese permitido vivir más que cómodamente.

Muchos en algún momento hemos conocido al avaro del barrio, un personaje dueño de algún supermercado local o de una ferretería, o estación de servicio, y seguramente recordaremos, como esta persona prefería tomar el bus antes que pagar un taxi o incluso vestir casi harapiento con ropa sucia que no se cambiaba durante semanas, es decir era una persona que prefería guardar su riqueza antes que disfrutarla. Y por supuesto, quien no recuerda el cuento de la pobre viejecita, que no tenía que comer…

Estos ejemplos vienen a mi memoria cuando contemplo la situación que vive Colombia en los últimos días, el gobierno de forma temeraria e improvisada presenta una reforma tributaria inoportuna,  a la que ya el ambiente nacional le presagiaba un camino escabroso y lleno de complicaciones, los medios difundieron borradores de lo que posiblemente traería el texto final, aumento en el IVA, nuevos gravámenes para la clase media,  IVA a servicios públicos, impuesto a las pensiones, ampliar la base de renta, etc., lo que fue creando una oleada de inconformismo que se palpaba en las conversaciones cotidianas, y que enardecían a la  opinión pública, hecho justificado o no, pero al que el gobierno  hizo de oídos sordos, y el señor ministro de forma arrogante y soberbia amparado por un presidente que concentró toda su atención en su  programa de televisión ( que nadie ve), presento el texto final al congreso en contra de todo el sentimiento nacional, lo que permitió que se  desviara la atención  de lo verdaderamente importante, que era como  obtener recursos para cubrir el gasto social que la pandemia había acrecentado y como disminuir el déficit fiscal y preservar el grado de inversión en las calificadoras de riesgo, cosa no menor que a la larga implica que tan altos serán los intereses de deuda que le cobran al país sus acreedores internacionales, lo cual en plata blanca es  determinar qué porcentaje del PIB se destina al pago de esa deuda, desviando recursos que podían ir al gasto social, todo un círculo vicioso que no es fácil de romper,  pero el señor ministro y el presidente, equivocadamente,  no tuvieron  el mínimo recato y se pasaron  por alto todos los estándares que un buen  manejo económico  debe tener, sobre todo en una coyuntura tan compleja como la que vive el mundo  y Colombia, por cuenta del covid-19, con sectores de la economía completamente quebrados, altos niveles de desempleo, con la pobreza aumentando a niveles de  hace décadas, y un entorno social de inconformismo por la falta de liderazgo. En otras palabras “dieron papaya”, y en un país como el nuestro esto implica que la oposición en cabeza de la izquierda radical convoque a marchas con la justificación de protestar contra la reforma tributaria, lo cual no es más que una fachada establecida por los sindicatos, que ya tenían una convocatoria a marchar mucho antes que la reforma estuviera siquiera en borrador, en país de ciegos, el tuerto es rey, diría mi padre.

Estos señores de los sindicatos de forma irresponsable convocan a unas marchas justo en el momento en que el covid-19 tiene cercado al sistema de salud, y el colapso del mismo está produciendo muertes por montones, con el pico de la pandemia en el nivel más alto, no se entiende como el gobierno y los mandatarios locales privilegian el derecho a marchar por encima del derecho a la vida, estos es mamertismo irresponsable  en su máxima expresión, nuevamente la culpa recae sobre el señor presidente, que en las últimas horas anuncia que sacara el ejército a las calles, lo que puede producir más problemas que soluciones, ¿no es mejor me pregunto, judicializar a los organizadores de las marchas por desobedecer la ley de emergencia sanitaria ?, o por lo menos responsabilizarlos por los destrozos de locales comerciales, de bienes de uso público como  el MIO en Cali, y Transmilenio en Bogotá,  haciéndolos pagar con su patrimonio?,  hechos vandálicos que demuestran que la protesta social en este país no es más que la justificación del vandalismo rampante, orquestada por unos señores que de forma irresponsable anteponen sus intereses políticos al buen sentido de preservar la vida por encima de todo, en un estado social de derecho estas personas tenían que estar ya judicializadas, pero nos equivocamos al creer que la justicia en este país opera medianamente bien, se volvió costumbre ver como acaban con las ciudades y con el patrimonio de personas trabajadoras,  sin que pase nada.

Por otra parte, la reforma tributaria en términos absolutos busca conseguir recursos para cubrir el gasto social que se dirige a las clases menos favorecidas, es decir, las que están en contra de la reforma, toda una paradoja, mientras que concentra el grueso del paquete fiscal en la clase media, y el empresariado, algo aparentemente lógico, pero que demuestra la escaza capacidad de creatividad de los economistas de nuestro país y la soberbia del gobierno de turno, que solo imaginan el incremento de impuestos como herramienta para cuadrar las finanzas de la nación, y a eso viene el cuento de la pobre viejecita y los ejemplos del párrafo inicial, nos vamos a morir con la riqueza bajo el colchón, en este caso, en el subsuelo.

Colombia tiene grandes riquezas minero energéticas enterradas bajo su territorio, carbón, oro, esmeraldas, hierro, cobre, coltán, ferroníquel, gas, petróleo, por nombrar los principales, pero nos negamos como el avaro a echarle mano a esa riqueza, y todo porque se volvió moda ser “ecologista” con un sentido equivocado de lo que es preservar el medio ambiente, los que hemos tenido la oportunidad de conocer las grandes operaciones mineras y petroleras en el país, sabemos con certeza que estas compañías realizan mejores prácticas medio ambientales que cualquier otra empresa en el territorio nacional, pero esto se desconoce por qué se creó una agenda orquestada nuevamente por la izquierda, en contra del desarrollo económico que traería explotar nuestros recursos naturales,  está claro que si repensamos nuestra economía, anteponiendo los interés de la mayoría sobre los intereses de estos minúsculos grupos de “ecópatas”, Colombia tendrá no solo la oportunidad de salir de la pobreza, sino que muy seguramente no requeriremos de incrementar los impuestos castigando a  la clase productiva de este país,   como única forma de obtener los recursos que  la nación necesita.

 La disyuntiva es simple, moriremos de inanición con el dinero enterrado en nuestro subsuelo o utilizamos lo que la naturaleza nos dio para sacar adelante este país. Cuánto dinero le ingresaría a una economía necesitada como la nuestra, si permitimos el desarrollo del Fracking por ejemplo, recordemos que las reservas del petróleo que tenemos alcanzan para menos de 6 años y que si permitimos esta técnica de  extracción de crudo, como mínimo aumentaríamos a más de 15 años estas reservas, esto le permitió a EEUU convertirse en el principal productor mundial de crudo, y allá en EEUU se siguen preservando los parques naturales o alguien puede negar que los principales estados productores de  crudo en Estados Unidos,  tiene los mejores ejemplos de conservación en esos mismos territorios?, eso  sí es pensar en las generaciones del futuro.

Si a lo anterior le sumamos la consolidación de los proyectos de carbón que tenemos, para permitir que ese recurso logre extraerse y venderse generando miles de millones de dólares para nuestra economía, recordemos que hoy somos un país carbonero, más que un país cafetero, y toda esa riqueza se quiere desperdiciar con el falso dilema de emisiones netas cero para Colombia, cuando todos sabemos que  en nuestro país  las emisiones de CO2 en 2019 han sido de 86.550 kilo toneladas, con lo que Colombia es el país número 138 del ranking de países por emisiones de CO2, formado por 184 países ( fuente:  Expansión/datosmacro.com), lo que representa un mínimo frente a países como China, India y EEUU, que muy poco compromiso exponen frente a este tema, eso sin contar que hoy Europa busca su des carbonización porque la mayoría de  sus reservas de carbón ya fueron extraídas, es fácil ser ecológico cuando ya se ha aprovechado de esa riqueza, además consideremos que pasaran más de 30 años antes que la dependencia de los combustibles fósiles en la canasta energética sea menor que las renovables.

Permitir que los proyectos de Oro, Cobre, Ferroníquel y otros minerales que afortunada o infortunadamente tenemos en nuestro país, se desarrollen, eso sí, con todos los estándares de prevención de impactos, con la vigilancia férrea de las autoridades ambientales, y con la mejor negociación de regalías, para nuestro país, no solo es responsable, pues le quita los insumos a la extracción ilícita de minerales que tanto daño está causando en el territorio, sino que además,  una empresa formal es garantía de buenos salarios, de impuestos, regalías, y puede resarcir cualquier daño que se haga al medio ambiente, este modelo sustituiría claramente un esquema tributarista basado en impuestos y no en ingresos, es hora de repensar  nuestro código de minas, que la nación en su conjunto se convierta en socia de todos los proyectos mineros en su territorio, como funciona  con el petróleo, lo que ha permitido que nuestra querida empresa  Ecopetrol  sea la caja menor del gobierno, así como lo son  algunas otras empresas de energía.

Pero esto solo se logra con liderazgo cuya ausencia es el principal problema que tiene Colombia.

nota: al momento de escribir estas líneas el gobierno anuncio el retiro de la reforma tributaria.

Carlos Mojica M.

Economista -  Director paisminero.co

 

Additional Info

  • MSRP: price
  • Genre: Action
back to top