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  • El aumento en el precio de la gasolina provocaría un incremento de 0,6% en inflación

    Los cálculos de Corficolombiana indican que cada aumento de $1.000 por galón eleva la inflación total en 64 puntos básicos.
    Uno de los factores que han provocado que el incremento de la gasolina se haga de forma gradual cada mes es la inflación, indicador que llegó a 13,34% anual en marzo, levemente por encima del dato de febrero, que fue de 13,28%. Y el tema sobre la mesa esta semana es el incremento histórico de $600 para este mes, lo que conlleva analizar la incidencia de esto en el componente inflacionario.
     
    Desde la Fundación Xua Energy se calcula que un aumento de 10% en el precio del ingreso al productor de la gasolina tiene un efecto en inflación de 0,6% aproximadamente, que dado el ajuste de este mes, sería el efecto esperado que dé en materia inflacionaria para el mes de mayo por cuenta del incremento.
     
    Los cálculos de Corficolombiana indican que cada aumento de $1.000 por galón eleva la inflación total en 64 puntos básicos. “Implica que continuar aumentando los precios de la gasolina hasta cerrar la brecha vs el precio paridad de exportación, aportaría más de tres puntos porcentuales a la inflación total”, indicó Julio Romero, economista jefe en Corficolombiana.
     
    David Cubides, director de investigaciones económicas en Alianza Valores, calcula que por cada $100 que sube el precio de la gasolina se puede impactar entre cuatro y cinco puntos básicos a la inflación”.
     
    Sin embargo, el experto resalta que “no hay que ver el efecto completo, porque hay que tener en cuenta esa desagregación que está haciendo el Gobierno”.
     
    Si se amplía la perspectiva, Cubides explica que el rubro de combustibles pesa 3% en la inflación y está dentro del transporte, que pesa 15%, “es un rubro que, si bien no pesa tanto, las alzas han sido generalizadas en los últimos meses y eso, por su puesto, genera que este componente registre una tendencia alcista”.
     
    Y en ese sentido, en Alianza Valores se analiza que aunque el efecto genera presión sobre los precios, hay otros componentes que se vienen moderando y eso contribuye a que el impacto no sea tan fuerte.
     
    “Entre los componentes que vienen moderándose está, por ejemplo, alimentos, restaurantes y hoteles, que eventualmente van a compensar la subida de la gasolina y al final vamos a encontrar una moderación de la inflación”, explica Cubides. Además, el experto pronostica que el año cerrará con una inflación cercana a 9%.
     
    En un recuento de los precios de la gasolina, para septiembre, se mantuvo el establecido en julio ($9.380), pero desde octubre, los incrementos se han implementado de forma gradual.
     
    En octubre, noviembre y diciembre del año pasado, el galón de gasolina subió en promedio $200 por mes. En enero, se registró un alza de $400 y en febrero fue de $250. En marzo y abril, el incremento fue de $400 en promedio.
     
    Romero explica que “si el gobierno aumenta los precios de la gasolina en $600 por galón cada mes, y se mantienen estable el precio paridad de exportación, en un periodo de ocho a nueve meses se habrá cerrado la brecha”.
     
    Juan Felipe Neira, docente de la Universidad Externado y experto en el sector, explicó que “el propósito del Gobierno es que para mediados del segundo semestre de este año ya estuviéramos en una equiparación casi total”.
     
    Julio César Vera, presidente de Xua Energy, indica que “si bien es una decisión adecuada y responsable en materia de política fiscal y económica, obviamente tiene efectos económicos sobre los consumidores directos de este producto”.
     
    Por Juliana Arenales para LaRepública.
     
  • Galón de gasolina aún debe subir $600 para igualar precio del mercado internacional

    El diferencial del precio está entre $500 y $600. Se estima que por cada mes que no se incremente el precio, el Gobierno subsidia más de $94.600 millones.
    Ya es un hecho que el precio promedio de la gasolina en octubre quedará en $13.964, el mismo valor que tuvo en septiembre, un precio que, aunque viene subiendo desde hace un año, sigue estando entre los galones más baratos de Latinoamérica.
     
    Desde el punto de vista fiscal, organizaciones como el Comité Autónomo de la Regla Fiscal, Carf, y analistas económicos de Corficolombiana han reiterado que el alza de la gasolina es una decisión necesaria, aunque impopular, por cuenta del déficit del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles, Fepc, que asciende a $17,8 billones.
     
    Andrés Velasco, director técnico del Carf, indicó que la entidad calcula que el diferencial entre el precio regulado y el precio internacional de referencia es de aproximadamente $600. Julio César Vera, presidente de la Fundación Xua Energy, hace un cálculo cercano a $500 para el diferencial, que subsidia el Gobierno Nacional.
     
    Velasco agregó que “no cerrar ese diferencial implicaría la causación de un déficit por cerca de $330.000 millones en lo que queda de 2023, que tendrá que ser cubierto por recursos de la Nación en 2024, dentro de los techos de gasto que permite la regla fiscal”.
     
    Si se revisa por mes, el analista Vera calcula que con un diferencial de $500 por galón se están subsidiando $94.600 millones al mes, “que el Gobierno tendrá que asumir y compensar a Ecopetrol a través del Fepc, que se suman a los casi $1,8 billones que significarán los subsidios para el diésel en este mes”.
     
    La decisión de no subirle a la gasolina este mes se justificó en la compensación para taxistas. El ministro de Hacienda, Ricardo Bonilla, aseguró que “el precio de la gasolina y del diésel en octubre se va a quedar estable en razón a que, en el proceso de concertación de una compensación con el gremio de taxistas, hemos encontrado un cuello de botella importante que nos impide seguir adelante, y es que son aproximadamente 300.000 taxistas y solo se han inscrito en la plataforma 40.000, entonces no sabemos a quiénes les va a llegar la compensación ni a donde”.
     
    Y lo único que comentó el ministro de Minas y Energía, Andrés Camacho, respecto a la decisión fue que “también estamos respetando el compromiso de compensación de la gasolina para el gremio de taxistas acordado el pasado 25 de agosto”.
     
    Bonilla ha reiterado que los recursos para esa compensación no saldrán del Fepc, sino del Presupuesto General de la Nación. No obstante, fue el argumento base para congelar los precios este mes.
     
    Y es que la decisión llegó en un momento en el que el panorama político está “apretado”, pues las elecciones regionales del país son el próximo 29 de octubre.
     
    Para Vera, se trata de “una decisión que responde más a una decisión de cálculo de política electoral que económica, por lo cual la invitación es a que, como se ha venido haciendo, responsablemente se tomen decisiones económicas y no políticas sobre un tema tan importante y delicado para la política energética del país”.
     
    Los colombianos podrán sentir un alivio al bolsillo, pero actores del escenario político nacional mostraron molestia. Por ejemplo, Miguel Uribe Turbay, senador del Centro Democrático, dijo que “el presidente y el ministro de Hacienda son muy vivos: seguirán subiendo el precio de la gasolina pero no lo hacen en octubre para evitar el desgaste en las elecciones locales”.
     
    Juan Camilo Restrepo, exministro de Hacienda, trinó, a través de su cuenta de X: “el Gobierno debería decir las cosas como son: la suspensión durante octubre de las alzas de la gasolina no es por el problema del pago compensatorio a los taxistas. Se debe a que el Gobierno no quiere hacer alzas en octubre, que es mes de elecciones. Esa es la realidad”.
     
    Por Juliana Arenales para LaRepública.
  • Gasolina subiría otros $3.000 este año por alto valor del crudo

    Teniendo como objetivo llegar pronto a dejar en ceros el déficit del Fondo de Estabilización del Precios de Combustibles (Fepc), el gobierno anunció que este año el valor de la gasolina corriente debería subir a $16.000.
    Así lo reconoció a los medios el ministro de Hacienda, Ricardo Bonilla, al asegurar que el precio de la gasolina en el país, podría llegar hasta los $16.000, teniendo en cuenta el incremento del crudo.
     
    “Ya teníamos previsto que había que subir hasta los $15.500 y puede que sí nos toque llegar a los $16.000 que habíamos previsto hace meses. Pero acuérdense que al comienzo del año se esperaba subir a $18.000”, afirmó el ministro.
     
    Este anuncio no cayó nada bien en algunos sectores, sobre todo porque el Gobierno decidió otorgar un subsidio a los taxis.
     
    Cabe mencionar que actualmente el precio del barril está sobre los US$93 el barril y que este ha venido teniendo un incremento en el último mes.
     
    El crudo
     
    Aunque el aumento en el precio del crudo es favorable para Colombia, porque representa ingresos extra para Ecopetrol, el gobierno deberá utilizara otra estrategia para los precios de la gasolina, uno de ellos es aumentar el valor del diésel.
     
    De hecho, en el Marco Fiscal de Mediano Plazo (MFPM), se proyectaba un barril a US$88, no de US$94 como se estimaba a principio de año. Inclusive, en esa oportunidad recalcó que no se preveía que el crudo retornara a la senda de los US$100.
     
    Sin embargo, los analistas del Bank of America señalaron que “si la Organización de Países Exportadores de Petróleo y sus aliados (OPEP+) mantiene los actuales recortes de producción hasta fin de año —en el contexto de demanda positiva de Asia— ahora creemos que los precios del Brent podrían superar los US$100 antes de 2024”.
     
    De todas maneras, Bonilla fue claro al manifestar que el bombeo de petróleo en Colombia no volvería a los mejores tiempos: “No volveremos a la meta de un millón de barriles diarios que se propuso el país y que solo consiguió por dos años, estamos produciendo alrededor de los 800.000 barriles diarios y estimamos terminar 2023 con 769.000 barriles diarios”, lo que permite inferir que los mejores precios no se acompañarán de una producción relevante.
     
    En otro frente, está el Fondo de Estabilización de Precios del Combustible (FEPC), con el que se subsidia una parte del precio a los consumidores y que ya el año pasado dejó un saldo negativo de US$36 billones a la caja estatal.
     
    La subida del petróleo haría que el precio interno de los combustibles tenga que subir más de lo planeado, si lo que se quiere es subsanar las finanzas públicas.
     
    Controversia
     
    Entre tanto, Bonilla dijo que el Gobierno Nacional no plantea tener una tarifa diferencial para los taxistas el año entrante.
     
    Lo anterior, teniendo en cuenta que en el mes de enero del 2024 se tendría un incremento en sus tarifas en cada una de las ciudades del país.
     
    “Las tarifas a los taxis van a tener que aumentar en enero, entonces el subsidio va a estar en enero”, dijo Bonilla.
     
    La semana pasada, el ministro de Minas, Andrés Camacho, aseguró que no se contemplan incrementos en el precio del diésel, como sí lo había argumentado el ministro de Hacienda, Ricardo Bonilla.
     
    De acuerdo con Bonilla, este incremento del diésel se tendría a partir del 2024 e incluso llegará a niveles de los $15.000, con el fin de eliminar el déficit que actualmente tiene el Fepc.
     
    “Hasta el momento la decisión es que no vamos a tener un incremento en el diésel y se ha vuelto a discutir el tema”, dijo Camacho.
     
    En ese mismo sentido, precisó se evaluará al finalizar el 2023, el déficit del Fepc, en conjunto con el Ministerio de Hacienda, para determinar las acciones que se tendrán en el próximo año.
     
    “Esperamos finalizar el año, ver cómo es el comportamiento del mercado del déficit que tenga el fondo para ver el próximo año que se proyecta, pero al momento no hay nada alrededor del tema”, agregó el ministro de Minas.
     
    Por El Nuevo Siglo.
  • Villavicencio, Cali y Bogotá quedaron con la gasolina más alta por encima de $12.000

    Solamente hay dos ciudades que tienen el precio del galón por debajo de $12.000, se trata de Pasto ($10.516) y Cúcuta ($10.825).
    En la noche del viernes, los Ministerios de Hacienda y Minas dieron a conocer el incremento exacto para las 13 ciudades principales para junio en la gasolina corriente. El promedio del alza es de $600 por galón y empezó a regir este sábado 3 de junio.
     
    La gasolina más cara está en Villavicencio ($12.873), Cali ($12.797) y Bogotá ($12.773). Mientras que las únicas dos ciudades donde el galón se mantiene por debajo de $12.000 es en Pasto ($10.516) y Cúcuta ($10.825).
     
    El precio promedio por galón en el país con el alza de junio quedó en $12.364. Ciudades como Medellín ($12.706), Manizales ($12.757), Montería ($12.653) e Ibagué ($12.708) están por encima del promedio. Las ciudades que se acercan más a la media son Cartagena ($12.403) y Barranquilla ($12.444).
     
    Con la actualización de precios por ciudad, Julio César Vera, presidente de la Fundación Xua Energy y experto en el sector, calcula que estamos aproximadamente a $2.831 del precio internacional.
     
    Respecto al Acpm, no se presentó incremento para el usuario final, pero Vera destaca que "en el diésel pudieron subir $68 pesos el ingreso al productor y ajustar el margen mayorista sin tocar el precio al público, dado que el biodisel bajó $1.340 pesos por galón para este mes".
     
    Por Juliana Arenales para LaRepública.