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Cada peso en minería genera $2,44 más en otros sectores

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Negocios como transporte, industria, servicios y construcción se dinamizan gracias al encadenamiento productivo por actividades extractivas.  
 
La actividad minera de Colombia prácticamente es el soporte del aparato económico del país. La razón, desde el sector extractivo se desarrollan la mayoría de otros frentes claves de la estructura productiva, hoy de vital importancia para la reactivación.
 
Un estudio sobre los impactos socio-económicos del sector minero en Colombia y sus encadenamientos sectoriales, elaborado por el Centro de Investigación Económica y Social (Fedesarrollo), arroja en una de sus conclusiones que la actividad extractiva está lejos de ser un sector de enclave y sus encadenamientos son considerablemente más altos que los de la industria petrolera.
 
El centro de estudios económicos, además, indica en su investigación que por cada peso ($1) que produce el la actividad minera, se generan $2,44 adicionales en sectores económicos como: transporte, industria, servicios y construcción, entre otros.
 
APORTE MINERO 
 
Datos de la Asociación Colombiana de Minería (ACM) indican que el sector extractivo aporta un 33% al desarrollo del sector transporte, 19% para la industria, 16% para el de servicios, 12% para el de la construcción, 10% para el de comercio, y 7% para el de energía eléctrica.
 
“El estudio (de Fedesarrollo) determina la importancia de la minería para el desarrollo gracias a los encadenamientos que genera, $2,44 adicionales por cada peso ($1) en producción minera, así como la remuneración en el trabajo que, gracias al empleo indirecto que también se realiza en la actividad, ya que un peso ($1) en la tarea incrementa la remuneración en el trabajo $0,3”, explicó Juan Camilo Nariño, presidente de la ACM.
 
El líder gremial destaca la importancia de fortalecer la proveeduría local para incrementar el impacto indirecto sin afectar las condiciones de calidad. “En este sentido, la Encuesta de Desarrollo Sostenible de la ACM indica que el 80% de las compañías mineras trabajan con el empresariado local para fortalecer sus capacidades e incrementar los bienes y servicios en las operaciones”, dijo.
 
“La minería ha realizado compras de por más de $34 billones en los últimos tres años, donde más de $24 billones se realizan en el territorio nacional, y en las áreas de influencia”, subrayó Nariño.
 
ENCADENAMIENTOS 
 
Dos sectores claves para la reactivación económica que dependen en buena medida de la actividad minera son el de construcción, y el de energía eléctrica.
 
“La reactivación total de proyectos de infraestructura y la dinamización del sector construcción, han contribuido a mejorar los resultados de minerales no metálicos. El cemento gris registró un aumento de 1.6 millones de toneladas entre enero y junio del presente año en comparación a las producidas en el primer semestre del 2020. Situación similar a la del carbón metalúrgico y coque, necesarios para la producción de acero que pasaron de US$403 millones a US$583 millones lo que representa un incremento en ventas cercano al 30%”, dijo el presidente de la ACM.
 
Y en el sector eléctrico, la minería es ficha clave en la transición energética. Solo en el proyecto eólico de Guajira 1, en la fabricación de los aerogeneradores se utilizaron 4 toneladas de cobre y 335 toneladas de acero inoxidable.
 
Así mismo, para el montaje de las plantas solares, al 2040 se duplicará el uso del aluminio, cobre y zinc.
 
“En la actualidad existe un espacio grande para ampliar los encadenamientos productivos de la minería hacia adelante (desarrollo de actividades productivas que usen productos mineros) y, en mayor grado, hacia atrás (proveedores del sector)”, resalta el estudio de Fedesarrollo.
 
La investigación indica además que, los encadenamientos hacia adelante reflejan las relaciones establecidas por el sector minero con el resto de la economía, al proveer insumos productivos para la producción de otros bienes y servicios en otros sectores a nivel local o como exportaciones.
 
“En el nivel nacional, el principal demandante es el sector de productos metalúrgicos básicos con una participación del 18,9%, seguido por construcción con 10,3%. Estos jalonamientos dentro del mercado interno se dan principalmente en el sector de minerales metálicos, seguido por los minerales no metálicos”, señala el estudio.
 
Y a reglón seguido subraya que, aunque es claro que el sector es intensivo en capital, es importante resaltar que este genera puestos de trabajo en zonas remotas para población con pocas oportunidades, por lo que constituye un motor de empleo y actividad económica de alto impacto en algunas regiones.
 
“Gracias a sus encadenamientos, la producción minera también genera efectos indirectos e inducidos en otros sectores de la economía, los cuales no son de ninguna manera despreciables y ponen una vez más en evidencia la importancia del sector”, indica Fedesarrollo en su investigación.
 
Por Alfonso López Suárez para Portafolio.