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Opinión - Eficiencia energética Vs eficiencia mineral

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La eficiencia energética es inversamente proporcional a la eficiencia mineral, entre más tecnologías eficientes más debo usar minerales raros, difíciles de encontrar en cantidades suficientes y mucho más difícil su proceso de extracción, y un caso de ejemplo son los minerales de tierras raras (indispensables para toda la tecnología actual).

Por:  Amat Zuluaga - Profesor Facultad de ingenierías - Universidad del Área Andina

En el mundo actual, en el ADN de todos los gobiernos la eficiencia energética es cada ves más una prioridad en las políticas energéticas. Sin embargo, parte del éxito de la eficiencia energética no radica solo en una política global que obligue a construir equipos más eficientes, sino que, por el contrario, depende más de las condiciones de los recursos minerales, que tengan mejores propiedades de conductividad eléctrica y térmica, resistencia a impactos o al desgaste o con inmejorables propiedades magnéticas. En palabras más sencillas, la eficiencia energética es inversamente proporcional a la eficiencia mineral, entre más tecnologías eficientes más debo usar minerales raros, difíciles de encontrar en cantidades suficientes y mucho más difícil su proceso de extracción, y un caso de ejemplo son los minerales de tierras raras (indispensables para toda la tecnología actual).

Para entender esto mejor hagamos una pequeña comparación. Recordemos las bombillas (focos) que usábamos hace unos años. Estas, normalmente tienen una potencia de 100 watts, sin embargo, sólo convierten alrededor del 15% de la energía que reciben en luz visible, algo totalmente ineficiente energéticamente. Ahora bien, si lo vemos por el lado de los minerales la cosa es un poco distinta, estos bombillos están hechos principalmente por vidrio, unos pequeños filamentos de tungsteno, una rosca de aluminio y níquel principalmente y una gas noble e inerte como el argón para evitar que el filamento haga combustión, hasta allí nada tecnológico importante. Por otra parte, una bombilla led de 20 watts es comparable lumínicamente con una bombilla de 100 watts, es decir es mucho más eficiente energéticamente, contando además que el led convierte cerca del 85% de la energía en luz visible, una diferencia abismal comparada con su competidor. Sin embargo, construir una bombilla led requiere más tecnología, para la parte de iluminación consume minerales como Galio, Aluminio, Paladio, Oro, Indio, Plata, Fósforo, Níquel, Aluminio, además elementos de tierras raras como el Europio y el Itrio; en la tabla de circuitos electrónicos contiene, capacitores, transistores, diodos, resistores, drivers, que son construidos con minerales como el Litio, Oro, Cobre, Níquel, fósforo y productos petroquímicos; el soporte se fabrica de plástico proveniente de la petroquímica y finalmente la base de Níquel y Aluminio. Entonces cada vez que somos más eficientes energéticamente, estamos consumiendo mayor cantidad y variedad de minerales, es decir, deficientes mineralmente. Pero el tema preocupa un poco cuando vemos la capacidad de reciclar estos elementos, normalmente, de una bombilla led el 23% es plástico, el 52% son los metales, 12% los circuitos y el 13% faltante en espumas y otros elementos. En el reciclaje, principalmente se recicla algo de cobre y algo de aluminio, lo demás normalmente se desecha por su dificultad de separación o por su rentabilidad.


Fuente: El Heraldo