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El exceso de petróleo, de Texas a Siberia

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El mundo tiene un exceso de crudo y la OPEP ha abierto sus grifos. Entre los principales productores del mundo, Rusia, Irak, Canadá y China están bombeando a toda máquina. Estas son seis historias detrás del auge petrolero.
 
RUSIA
 
Nikolay Buynov, empresario ruso del sector petrolero, escuchó por primera vez sobre la prometedora geología de Siberia oriental hace dos décadas, luego de un encuentro casual con Boris Sinyavsky, un geólogo que había explorado la región durante la era soviética.
 
Buynov y su padre, Mikhail, se asociaron con Sinyavsky en 2000 para fundar Irkutsk Oil Co., inicialmente concentrados en tres yacimientos en el bosque subártico de Siberia. Padre e hijo conocían bien el área donde vivieron durante los años 70.
 
Para 2001, los yacimientos que habían comprado ya estaban produciendo, pero no había infraestructura para trasladar el crudo. Cuando unidades del ejército ruso que cubrían la región fueron desmovilizadas, Buynov compró tuberías militares viejas que habían quedado allí. Con su padre diseñaron y construyeron un oleoducto de 200 kilómetros hasta una estación ferroviaria.
 
Hoy, su empresa planea elevar la producción en 50% frente a los niveles de 2014, a un promedio de 120.000 barriles al día. Sus campos están conectados con los principales oleoductos en China y usan técnicas como la fracturación hidráulica, inspiradas en el auge de formaciones de esquisto estadounidenses.
 
Su historia es similar a la de pequeños productores de crudo en toda Rusia, que el año pasado aumentaron 11% su producción a más de un millón de barriles diarios. Así, Rusia alcanzó un máximo postsoviético de 10,58 millones de barriles de producción al día, según el Ministerio de Energía.
 
Pero esos barriles adicionales rusos están llegando a un mercado ya inundado por el crudo de esquisto de Estados Unidos y contribuyen a una caída de los precios del petróleo que está causando estragos en los presupuestos de las petroleras desde Houston hasta Moscú.
 
—Selina Williams
 
ARABIA SAUDITA
 
Mohammad al-Sabban ha construido su carrera asegurando que exista un mercado para el petróleo de Arabia Saudita.
 
A fines de los años 90 y durante la crisis financiera global en 2008, Sabban, un economista de larga data en el Ministerio del Petróleo saudita, fue clave para guiar la política oficial sobre el crudo, y aconsejó reducir la producción a gran escala para apuntalar los precios.
 
Esta vez las cosas son diferentes, dice. Arabia Saudita sorprendió al mundo cuando a fines del año pasado convenció a sus compañeros de la OPEP de seguir bombeando a pesar de una marcada caída de los precios. El reino apunta a retener a sus clientes ante la llegada de nuevos competidores, como los productores de esquisto de EE.UU.
 
Sabban, de 60 años, dirige ahora su propia consultora y escribe para diarios locales, pero sigue asesorando al gobierno saudita. La estrategia actual del reino está influenciada por la experiencia de los años 80, cuando ante un exceso de crudo en el mercado redujo drásticamente la producción de 10 millones de barriles al día a 3,8 millones. Otros miembros de la OPEP y rivales nuevos siguieron bombeando y le quitaron clientes, llevando la participación de Arabia Saudita en el mercado de 21% a comienzos de los 80 a 9% en 1985.
 
La lección fue aprendida. Hasta marzo, el reino había elevado su producción a un récord de 10,3 millones de barriles diarios. Arabia Saudita y la OPEP están “tratando de minimizar la pérdida en los ingresos por petróleo mediante el aumento de la producción”, dijo Sabban.
 
—Summer Said
 
ESTADOS UNIDOS
 
En 1985, la industria estadounidense de petróleo y gas atravesaba una de sus peores depresiones cuando Gary C. Evans, un banquero de 27 años de Dallas, invirtió US$1.000 en lanzar una empresa de energía. Su madre se encargaba de la contabilidad.
 
Dos compañías y cuatro colapsos de los precios del petróleo después, Evans dirige Magnum Hunter Resources Corp. MHR -3.01%  , una empresa de Dallas con una capitalización de mercado de US$350 millones, menos de un cuarto que el valor que tenía 12 meses atrás, antes del derrumbe de los precios.
 
Evans reconoce que la cantidad de empresas independientes de energía como la suya son de alguna forma víctimas de su propio éxito. Su buen desempeño en la perforación horizontal y la fractura hidráulica en las densas formaciones rocosas de Texas, Pensilvania y Dakota del Norte han contribuido a un superávit global de crudo. Evans, de 58 años, también culpa a Arabia Saudita y su negativa a reducir la producción.
 
“No hay dudas de que su meta era perjudicar a nuestra industria”, señala Evans. “Están tratando de recuperar cuota de mercado. Creo que el error que están cometiendo es no darse cuenta de cuán resistente es nuestro sector, cómo aprendemos a adaptarnos rápidamente”.
 
Evans dice que su compañía, que está pasando hacia la producción de gas natural en lugar de petróleo, capeará la recesión al esperar que los precios de la perforación bajen antes de empezar a trabajar en nuevos pozos. Si los costos de servicios siguen cayendo, la compañía podría comenzar a aumentar gradualmente la producción en el segundo semestre del año.
 
—Erin Ailworth
 
CHINA
 
Yin Shenping, ejecutivo petrolero chino, tiene una misión: ayudar a que los antiguos e ineficientes yacimientos en el gigante asiático produzcan más crudo con menos recursos.
 
Ante el alza de la mano de obra, las empresas quieren ganar eficiencia, según Yin. Su compañía, Recon Technology Ltd. RCON -2.71%  , fue contratada por la petrolera estatal PetroChina 0857.HK -1.66%  para que controle las torres de perforación en algunos yacimientos.
 
Yin estudió informática y trabajó en varias empresas de tecnología antes de fundar Recon en 2007 con otros dos socios. La compañía salió a bolsa en 2009.
 
La gran pregunta sobre los mercados globales de crudo es si Yin y otros empresarios tendrán éxito en actualizar los campos petroleros de China. El país es el mayor importador neto de petróleo del mundo y pronto superará a EE.UU. como el principal importador en términos absolutos. Pero también es el cuarto mayor productor global de crudo.
 
El nivel de bombeo ha permanecido más o menos sin cambios en los últimos años, y le corresponde a Yin y otros veteranos de servicios petroleros ayudar a China a exprimir más de sus campos. “Las eficiencias pueden ser elevadas fácilmente en 20% o 30%”, dice sobre los campos petroleros de China.
 
—Brian Spegele
 
CANADÁ
 
Scott Saxberg, un ingeniero mecánico, salió a bolsa en 2001 con su empresa Crescent Point Energy Corp. CPG.T 0.00%  , justo durante el inicio del auge de los precios del crudo que duró más de una década. Entonces emprendió una serie de compras, incluyendo un acuerdo de US$628 millones que lo puso en el centro de una de las reservas de petróleo de esquisto más productivas de América del Norte.
 
Hoy, su empresa es uno de los mayores productores de esquisto de Canadá, y bombea unos 150.000 barriles al día. Controla los contratos más productivos del Bakken canadiense.
 
La empresa contribuye a los 3,75 millones de barriles diarios que produce Canadá. Y al igual que compañías grandes y pequeñas, la de Saxberg está aumentando la producción en lugar de reducirla, a pesar de la caída de los precios. Al igual que los pequeños productores estadounidenses y canadienses, su compañía está haciendo frente a la menor cotización al trasladar plataformas a los pozos más productivos y conseguir nuevas eficiencias para ahorrar costos. También está comprando más yacimientos. “Una crisis así realmente nos da una oportunidad adicional”, dice.
 
—Chester Dawson
 
IRAK
 
La carrera de Adnan al-Janabi es una hoja de ruta del ascenso y la caída —y reciente resurgimiento— de la histórica industria petrolera de Irak. Al-Janabi, legislador en la época de Saddam Hussein, trató de crear un marco legal para atraer inversión al sector petrolero en Irak. Pero el enfrentamiento entre sunitas y chiitas tras la muerte del dictador dejó su esfuerzo en la nada.
 
Hoy, Janabi, que sigue dedicado a la política, ofrece una explicación simple a la decisión de Bagdad de seguir bombeando a pesar del exceso de oferta de crudo. Irak necesita dinero y cuando los precios del petróleo son bajos, el país necesita producir aún más para amortiguar el golpe.
 
Aunque carece de un marco legal claro, Irak invitó a las grandes petroleras privadas a que lo ayuden a bombear crudo. El país produjo en abril 3,8 millones de barriles al día, su mayor nivel desde 1979.
 
—Sarah Kent
 
Fuente: WSJournal.com