Menu
RSS

¿Cómo hacer una minería con impacto social?

0
0
0
s2sdefault

José Miguel Linares, presidente de Drummond Ltd.José Miguel Linares, presidente de Drummond Ltd.Por: José Miguel Linares, presidente de Drummond Ltd.

El sector minero nacional aporta el 2% del PIB y, de acuerdo con la Asociación Colombiana de Minería, representa el 27% de las exportaciones del país. Estos números, que hablan del buen desempeño de la industria, se han trasladado a cifras de impacto social: en los últimos 25 años, los niveles de Necesidades Básicas Insatisfechas (NBI) en los municipios mineros se han reducido del 61% al 33%, de acuerdo con el DANE. En el caso de los 5 municipios del corredor minero del Cesar, el promedio era del 70% en 1993. Nuestras exportaciones iniciaron en 1995 y en el 2018 el promedio de NBI era del 27%.

En Drummond Ltd. hemos asumido nuestro papel como generadores de progreso local, regional y nacional, buscando compartir los beneficios de nuestro proyecto empresarial con los grupos de interés de las áreas de influencia, a través de la construcción y el fortalecimiento de las capacidades locales. Una tarea que llevamos a cabo es implementar nuestra estrategia de Responsabilidad Social Corporativa, que reúne cuatro pilares: Desempeño ambiental, Desarrollo integral, Gobernabilidad para el desarrollo, y Paz y Derechos Humanos. A su vez, dicha estrategia está enfocada en los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas (ODS)

Justamente, con este último pilar buscamos aportar al cumplimiento del ODS número 8, que se refiere al desarrollo económico inclusivo y sostenido; y al 16, que le apunta a la construcción de una sociedad en paz, con justicia e instituciones sólidas.

Para lograrlo, hemos adoptado una política que propende por evitar que cualquiera de nuestros empleados, contratistas y proveedores materialice cualquier forma de violación a los Derechos Humanos, incluyendo el Derecho a la vida, libertad y seguridad, trabajando por un medio ambiente sano,  la resolución pacífica de conflictos y  la no discriminación, entre otras. Dicha política se ha materializado con acciones concretas como talleres, capacitaciones y sesiones de diálogo con empleados, contratistas, comunidades y otros públicos de interés.

Estas normas, que dirigen y guían nuestras acciones, están en línea con los Principios Rectores sobre las Empresas y los Derechos Humanos, de la ONU y con los Principios Voluntarios de Seguridad y Derechos Humanos.

Así mismo, hacen parte de nuestro compromiso con el Código Bettercoal, a través del cual se busca la consolidación de una cadena sectorial de carbón responsable y sostenible con su entorno a través de 12 pilares que, por supuesto, incluyen un código sobre el respeto por los Derechos Humanos.

Hoy vemos con orgullo los resultados de esa política. Según nuestro Informe de Sostenibilidad, el año pasado tuvimos cero casos de discriminación en el trabajo y el 84% de los contratos y acuerdos de inversión suscritos por Drummond tienen cláusulas de Derechos Humanos. Igualmente, logramos actualizar y consolidar el 100% de la Matriz de Riesgos en Derechos Humanos y sus mecanismos de manejo, lo que nos permitirá prevenir y mitigar efectivamente los escenarios en los que los derechos de las comunidades alrededor de nuestra operación y de nuestros propios grupos de trabajo pudieran verse amenazados.

Sin embargo, el trabajo no termina aquí. Garantizar y proteger los Derechos Humanos es una tarea en la que avanzamos cada día y donde la visión de la comunidad nos permite construir en conjunto estrategias efectivas y dinámicas, que crecen y mejoran con el tiempo.


Relaciones que transforman

El camino a consolidarnos como una empresa minera  con sólidas prácticas de gobierno corporativo, ambientalmente sostenible y socialmente responsable no lo hemos recorrido solos. La relación con los grupos de interés en nuestras áreas de influencia en el Cesar y el Magdalena ha sido clave para entender sus necesidades y actuar de acuerdo a estas, y para recibir retroalimentación constante sobre nuestras acciones.

Otro aspecto que nos ha ayudado en nuestra misión es el de priorizar la contratación de personas oriundas o residentes en los municipios mineros. Cerca del 60% de los empleados que trabajan en nuestras minas nacieron en los municipios mineros, y sumando Valledupar son más del 80%.  En el caso de los empleados que trabajan en Puerto Drummond en el departamento de Magdalena, cerca del 85% nacieron en Ciénaga y Santa Marta.

Nuestra Política de Relacionamiento con la Comunidad nos permite conducir nuestras interacciones bajo un marco de respeto y comunicación permanentes, contribuyendo a la construcción de confianza y corresponsabilidad en nuestro relacionamiento, manteniendo a disposición de las personas toda la información de interés con respecto al desarrollo de los proyectos mineros.

Como parte de este eje, también atendemos las peticiones, quejas, reclamos, sugerencias, felicitaciones (PQRSF) y denuncias presentadas por la comunidad o sus grupos de interés, bajo criterios de amabilidad, prontitud y eficiencia, y que son administradas a través del Sistema de Atención al Ciudadano (SAC).

Así mismo, a partir de esa comunicación y de estudios socioeconómicos, desarrollamos nuestro plan de gestión social y de inversiones, que apuntan a mejorar la calidad de vida de las personas. Periódicamente llevamos a cabo evaluaciones de los programas que tenemos en territorio para medir su efectividad y mejorar permanentemente.

En Drummond entendemos que nuestra responsabilidad va mucho más allá de mitigar los efectos de nuestra operación y que no se limita al cumplimiento de la Ley. Por eso, continuaremos velando por el respeto de los Derechos Humanos y por la implementación de un relacionamiento con la comunidad que fomente la unión, el diálogo y la transparencia, y que nos permita seguir impactando positivamente al país. Esa es nuestra misión.

Fuente: 360radio.com.co